Manuel Elvira ha estrenado a lo grande, con una exhibición de juego para el recuerdo, su palmarés profesional con el título de campeón de España Masculino, un galardón que figura asimismo en el currículo deportivo de iconos del golf español como Severiano Ballesteros, Miguel Ángel Jiménez, José María Cañizares, Manuel Piñero

Esta primera muesca en el cinturón de éxitos de Manuel Elvira, cosechada en Gambito Golf Club Calatayud mediante un impresionante 26 bajo par, contempló una exhibición grabada desde ya en la historia de esta competición, plasmada en una sucesión de birdie, eagle, birdie y birdie final que provocó loas generalizadas.

El triunfo del golfista cántabro, con un espectacular 64 final, responde al trabajo acumulado durante muchos años, una acumulación de experiencia y madurez deportiva que ha desembocado en una victoria varias veces perseguida –fue tercero en este mismo torneo en las ediciones de 2019 y 2020– pero a su vez esquiva.

Elvira, con siete golpes de ventaja sobre el segundo clasificado, el zaragozano Jorge Maicas, habitualmente reservado en emociones, era el exponente de la felicidad plena nada más embocar el último putt en el hoyo 18 y ratificar su condición de nuevo campeón de España profesional. “Se lo dedico a mi tío, recientemente fallecido. Me prometí que iba a ganar un torneo para él, y éste ha sido”, resumía con visible emoción.

Lo suyo fue un caza y captura del éxito convincente, labrado mediante cuatro actuaciones sobresalientes que le convirtieron desde el principio en serio candidato al triunfo finalmente obtenido. Séptimo en la primera jornada, segundo en la segunda y líder en la tercera, su devenir por la competición siempre estuvo relacionado con el éxito, plasmado en vueltas de 66, 66 y un extraordinario 62 que supuso entonces un aviso para navegantes de sus máximas aspiraciones, todo ello antes de sentenciar con un inapelable 64 final.

Con dos y cinco golpes de ventaja sobre Iván Cantero -campeón en 2021- y Jorge Maicas al inicio del último día, protagonistas igualmente de actuaciones sensacionales durante las rondas precedentes, el festival de birdies que había sido hasta ese momento el Campeonato de España de Profesionales se cortó prácticamente en seco.

La presión, la necesidad de hacerlo a la perfección en cada golpe y unas posiciones de bandera más complicadas redujeron considerablemente el borbotón de birdies de jornadas precedentes, convirtiendo la última jornada en un duelo mucho más contenido donde, por el contrario, cada acierto o cada error, por menos numeroso, suponía un mundo.

Manuel Elvira, emparejado con el aragonés Jorge Maicas y el asturiano Iván Cantero en el partido estelar, convirtió el desenlace del torneo en un match play a tres bandas con efímeros protagonistas instalados en partidos que precedían al verdadero escenario donde se cocía al nuevo campeón.

Eduard Rousaud lo intentó durante los primeros hoyos; Asier Aguirre poco después, con una ronda de 64 que añadió al 63 de la tercera vuelta, además de Marcos Pastor, Víctor García Broto o Alex Esmatges, excelentes rendimientos todos ellos pero carentes del empuje suficiente para formar parte de la verdadera batalla por el título.

Porque la pomada, de verdad, estaba un poco más allá, ese toma y daca entre Manuel Elvira, Jorge Maicas e Iván Cantero decantado con creciente claridad a favor del golfista cántabro.

Un acierto aquí, otro más allá, un auténtico ciclón en la recta final que dejó sin fuelle a unos rivales en cualquier caso encomiables, Manuel Elvira afrontó la última parte del recorrido del torneo con la fuerte convicción de sentirse lo que es, el nuevo campeón de España Profesional, ese sucesor en el palmarés de iconos de nuestro deporte como Severiano Ballesteros, Miguel Ángel Jiménez, José María Cañizares, Manuel Piñero


Jesús Ruiz Golf